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También están aqullos niños más cíclicos que tal vez lloraban en el doctor los primeros meses y después se acostumbraron o al revés. Esta situación se agrava en aquellos pequeños que padecen alguna enfermedad que los hace concurrir al pediatra con más frecuencia que lo habitual o que deben ser sometidos a alguna intervención.
Aquí les brindaremos algunas sugerencias de cómo evitar el temor del niño. Es posible que algunas de ellas le sparezcan contradictorias. Lo que sucede es que no hay reglas generales, ustedes deben optar qué consideran más adecuado según sea el carácter de vuestro hijo.
Comprarle libritos que muestren lo que hace el doctor
Ayudándose de ciertas imágenes, pueden explicarle al niño que el doctor es el encargado de curar a los niños cuando se enferman y de cuidarlos para que estén sanos y que estando sano podrá disfrutar de las cosas que le gustan como jugar, ir al parque, etc.
No prepararlo demasiado
En algunos niños funcionan las explicaciones con días de anticipación. En otros es mejor no decirles nada hasta que están llegando al doctor. Así tal vez pasen un mal momento pero que se termina rapidamente y no acumulan temor o angustia por lo que vendrá durante varios días.
Diga a su niño qué esperar
Explicar al niño paso por paso lo que sucederá dentro del consultorio. Que lo van a medir, que lo van a pesar, que van a escucharlo y examinarlo, etc. etc. Hay niños que reaccionan bien cuando se sienten seguros de conocer la situación.
Ir preparado
Si en la consulta del médico al cual ustedes concurren habitualmente hay que esperar, conviene ir preparado con algunos juguetes, bebida y comida. No es necesario hacer un pic-nic, pero llevar alguna galletita y un jugo y algún librito puede hacer la espera más amena. Esto es fundamental porque si el niño entra a la consult aburrido y malhumorado, dificilmente la consulta pueda convertirse en un buen momento, por mejor buena voluntad que ponga el pediatra.
Planificar algún paseo para después de la consulta
A no ser que algún problema de salud lo impida, puede ser útil planifica algún paseo para luego de la consulta, de modo que el mal momento quede en el olvido rapidamente.
Llevar algún premio o regalo
Si nada de lo anterior funciona, tener un regalo escondido dentro de la cartera puedfe ser la solución. Decirle al niño que sienod bueno y podrtándose bien recibirá algo que le gusta mucho. Una técnica que casi nunca falla!!!
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